HOMEABOUT USCOLOPHONCONTACTPUBLICATIONSLINKS
La Cooperación Privada y Pública
en la Producción de Papas Transgénicas Resistentes a los Virus:
Monsanto, EE UU - CINVESTAV, México
By
Peter Commandeur

 
Palabras clave:  Monsanto Company; México; Resistencia a las enfermedades y plagas; Ingeniería genética; Relación entre los sectores público y privado; Papa y boniato o batata; Transferencia de tecnología.
Cita literal: Commandeur, P. (1999), "La Cooperación Privada y Pública en la Producción de Papas Transgénicas Resistentes a los Virus: Monsanto, EE UU - CINVESTAV, México." Monitor de Biotecnología y Desarollo, Compendio 1995-1997, p. 9-14.

El progreso en la biotecnología agrícola se debe, en gran medida, al trabajo de las empresas privadas de los países industrializados. En los países en desarrollo los institutos públicos siguen siendo los principales autores de la investigación agrícola. Para facilitar el acceso de estos últimos a ella, se presta cada vez más atención a la transferencia de tecnología del ‘sector privado del Norte’ al ‘sector público del Sur’. Un proyecto entre Monsanto y el CINVESTAV acaba de dar sus primeros resultados. ¿Representa esto una alternativa nueva al antiguo modelo de las transferencias dentro del sector público exclusivamente, destinada a satisfacer las necesidades de los pequeños agricultores?

En 1991 el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (CINVESTAV) comenzó a cooperar con Monsanto, el gigante en biotecnología del sector privado estadounidense, sobre la transferencia de tecnología de genes para crear resistencia a los virus de la papa. A finales del decenio de 1980 los investigadores de Monsanto fueron capaces de lograr la resistencia a dos virus de la papa, X e Y (VXP y VYP), mediante una única transformación. Para lograrlo, elaboraron un vector que incluía los genes de la proteína de revestimiento de los VXP y VYP así como un gen marcador. En 1990 los investigadores informaron que habían logrado la resistencia a los VXP y VYP en la variedad Russet Burbank, una papa muy cultivada en los Estados Unidos y el Canadá.
Además de la transferencia de los genes de la proteína de revestimiento y las técnicas de ingeniería genética, la colaboración incluye la capacitación del personal del CINVESTAV en el Centro de investigación sobre las ciencias de la vida de Monsanto, en St. Louis, Missouri, Estados Unidos. El programa ha tenido éxito puesto que primero se ha alcanzado la misma resistencia al virus en Alpha, la variedad de papa más popular cultivada en México. Luego se logró la misma resistencia en Rosita y Norteña, dos variedades que están muy difundidas entre los pequeños agricultores. Las primeras pruebas en el campo con la papa Alpha genéticamente modificada se hicieron en las plantaciones de experimentación de Monsanto en el Estado de Washington, Estados Unidos. A comienzos de 1993, se hizo una segunda prueba, incluyendo también las variedades Rosita y Norteña, en Irapuato, México, aplicando un protocolo similar al anterior. Dado que este segundo campo de cultivo experimental era el primero organizado y ejecutado por una institución nacional, resultaba esencial elaborar normas de seguridad biológica como parte del programa. Los primeros ensayos de campo en México se ocuparon de las variedades importadas que pasaron por todo el proceso de seguridad biológica en su propio país. En este caso, no se podía confiar en ensayos anteriores dado que esas variedades de papas no se habían sometido nunca a ellos. Más aún, puesto que esperaba poner en circulación en los próximos años cantidades masivas de estas variedades transgénicas, incluso en lugares en donde hubiera parientes silvestres de la papa, había que considerar toda una serie nueva de aspectos en la evaluación de riesgos.

Los ensayos de campo a gran escala de la variedad transgénica Alpha en todo México, que comenzaron en 1994, fueron llevados a cabo por el CINVESTAV en colaboración con el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) de México. En este último se ha delegado la importante función de distribuir la papa transgénica a los pequeños agricultores mexicanos, el grupo de beneficiarios que se menciona explícitamente entre los objetivos del proyecto.

Cooperación internacional
El programa entre el CINVESTAV y Monsanto fue uno de los primeros en los que intervino el International Service for Acquisition of Agri-Biotech Applications (ISAAA). Se trata de una organización sin fines de lucro, originada en la Universidad de Cornell, Estados Unidos, con otros centros en Norwich, Reino Unido, y Nairobi, Kenia. Su objetivo es "facilitar la adquisición y la transferencia de aplicaciones biotecnológicas agrícolas de los países industrializados, en particular la tecnología de propiedad del sector privado, para beneficio del mundo en desarrollo" (véase también el número 14 de Monitor). La organización está financiada por fuentes tanto públicas como privadas.
La Fundación Rockefeller de los Estados Unidos, de carácter privado, que ha participado en la finaciación del mejoramiento de la papa en México desde finales del decenio de 1940, ha aportado los fondos para esta colaboración. Su contribución total ascendió a 350.000 dólares estadounidenses destinados a sueldos y gastos de viaje del personal mexicano en el extranjero así como a equipo y reactivos para su empleo en el CINVESTAV. Además, la Fundación suministró fondos para la capacitación de funcionarios mexicanos en seguridad biológica.
El programa de colaboración podría también dar origen a una cooperación Sur-Sur porque el Instituto de investigación agrícola de Kenia (KARI) ya ha expresado su interés en la variedad transgénica Rosita que es muy similar a las que crecen en ese país. Si se realiza la transferencia de México a Kenia, probablemente se haga con una variedad de papa ya modificada. Los científicos kenianos se concentrarán en los ensayos de campo.

Principales cuestiones pendientes
Debido a que el programa incluye elementos como la donación de tecnología genética por parte de una empresa privada de biotecnología a un instituto público de investigación en un país en desarrollo, la transferencia Sur-Sur de biotecnología moderna y la cooperación exitosa a nivel mexicano entre un instituto de investigación científica, el sistema nacional de investigación agrícola y los cultivadores de papa, resulta único en su tipo, según Víctor Villalobos, director del CINVESTAV de Irapuato. "Esta colaboración demuestra claramente la capacidad de transferir la biotecnología de una industria privada a instituciones sin fines de lucro" sostiene, en un comunicado de prensa, Rob Horsch de Monsanto. Pero, ¿se podría considerar esta donación de la tecnología genética como un modelo para la transferencia de tecnología en los años venideros o seguirían siendo una excepción?
Esta segunda cuestión pendiente es cómo se beneficiarán los agricultores mexicanos con el programa. Como dice Horsch, "los esfuerzos de cooperación como éste ayudarán a brindar un suministro de alimentos más fiable para las aldeas carentes de recursos y las explotaciones agrícolas que estén más allá del alcance de los mercados comerciales." ¿Podemos esperar que los beneficios de esta donación lleguen a los pequeños agricultores que cultivan papas en México, o sea el grupo de beneficiarios explícitamente citado? Para responder a estas dos preguntas, sería interesante analizar a los diferentes participantes en el programa y evaluar primero sus intereres. Segundo, un breve estudio del sector de la papa en México nos podría ayudar a evaluar los beneficios potenciales para los pequeños agricultores.

Monsanto
De los diferentes participantes en la cooperación, Monsanto y el CINVESTAV son los más importantes. El primero, con sede en St. Louis, es originariamente una empresa química y, desde finales del decenio de 1980, un líder mundial en biotecnología agrícola. Como parte del acuerdo, capacitó a tres científicos del CINVESTAV en los Estados Unidos. Uno recibió capacitación en la adaptación de los protocolos de transformación y regeneración de la variedad Alpha en el grupo de transformación de cultivos de la empresa en St. Louis. Otro se unió al grupo de virología de Monsanto para recibir formación en virología molecular. Allí se construyó un vector mejorado utilizando los mismos genes quiméricos. Gracias a ese vector la variedad Alpha pudo ser transformada con éxito en el laboratorio del CINVESTAV en Irapuato. El tercer científico fue capacitado en evaluación de los ensayos de campo.
En el acuerdo de seguimiento firmado por ambas partes en noviembre de 1995, Monsanto le concedió al CINVESTAV una licencia no exclusiva, sin regalías, para usar su tecnología. Se lo autorizó a desarrollar, cultivar, usar y vender generaciones ulteriores de papa resistente a los virus VXP/VYP en México, América Central y del Sur y Africa. Es interesante señalar que Monsanto y la Universidad de Washington tienen pendiente una solicitud conjunta de patente en los Estados Unidos, cuyos derechos exclusivos han sido concedidos a Monsanto sobre los genes y las plantas creadas mediante la ingeniería genética. Esta solicitud pendiente no se aplica a México. Por tanto, allí el gen y esas plantas incluidos en el trato, no están protegidas. La exportación de las papas transformadas a los Estados Unidos está explícitamente excluida de la licencia. A causa de su patente estadounidense Monsanto puede restringir esta exportación o someterla al pago de regalías.
Además de la restricción geográfica, el acuerdo se limita hasta ahora a una lista de 10 variedades solicitadas por el CINVESTAV y el INIFAP: Alpha, Rosita, Montsama, Tollocán, Puebla, Mochoacán, Mexiquense, Ireri, Norteña y Montserrat. La primera ocupa casi el 60 por ciento de la superficie cultivada total en México pero casi no crece en climas templados, donde Monsanto tiene sus principales mercados. Las otras variedades son ‘de color’, desarrolladas por el programa de mejoramiento de la papa patrocinado por la Fundación Rockefeller, y tienen mayor resistencia a la enfermedad provocada por el hongo Phytophthora infestans (véase el texto que figura más adelante). "Monsanto puede ampliar de vez en cuando" la lista. El contrato excluye explícitamente "cualquier variedad excepto la Alpha", como Russett Burbank, Atlantic, Shepody, Superior, Russet Norkodah, Frontier y HiLite Russet. De este grupo, la Atlantic es la papa dominante en México para la elaboración.
Uno de los principales intereses de Monsanto en colaborar en este programa es el efecto positivo que tendrá para su propia imagen al igual que para la de la ingeniería genética, tanto en los Estados Unidos como en México. Como se mencionó anteriormente, se presenta el programa como un ejemplo de biotecnología que aborda problemas concretos en el mundo en desarrollo. Además, los costos para Monsanto son relativamente bajos. Ha sufragado los de la investigación (excepto los sueldos) en su centro de St. Louis. Sus costos indirectos relacionados con la pérdida de los mercados potenciales para su tecnología son muy limitados dado que, en los países comprendidos en el acuerdo, los mercados son difíciles de conquistar; no ha protegido su tecnología y el valor de la resistencia al virus es limitado. A cambio de estos costos, Monsanto puede ensayar una cooperación con un instituto y con científicos que figuran entre los mejor calificados en biotecnología en México. Otro beneficio del programa para la empresa es que su resistencia al virus se pondrá a prueba en un clima donde hay muchas infecciones virales y en diferentes circunstancias socioeconómicas.

CINVESTAV
El CINVESTAV es una red de institutos públicos de investigación que dependen del Ministerio de Educación Pública de México. Desde 1986 aquél concentra sus actividades biotecnológicas principalmente en el laboratorio de Irapuato. El instituto participa tanto en investigación básica como aplicada. La mayor parte de la investigación es pública pero este último centro ha sido contratado por asociaciones de productores para realizar investigación sobre el ADN recombinante para los espárragos, por ejemplo.
El CINVESTAV tomó la iniciativa de contactar a Monsanto para tener acceso a su tecnología de resistencia a los virus junto con el ISAAA. Con ello no sólo tuvo éxito en conseguir la transferencia del gen de resistencia a la variedad Alpha sino también a otras variedades mexicanas. Según el acuerdo, el CINVESTAV tiene derecho a "solicitar la protección de los derechos del obtentor (...) en su propio nombre" para las papas transgénicas que desarrolle dentro de las zonas en las que ese se aplica. En opinión de Luis Herrera Estrella, coordinador de investigación en el CINVESTAV, el instituto probablemente pedirá este tipo de protección para evitar que otros obtengan el control de la distribución de las variedades transgénicas aunque no tiene la intención de cobrar ninguna prima por éstas y tratará de evitar que otros lo hagan.

Las partes convinieron que el "CINVESTAV obtendría o ayudaría a obtener todas las aprobaciones gubernamentales necesarias antes de introducir las plantas de papas transgénicas (...) en cualquier país dentro del territorio en que dicha papa o su progenie pueda usarse o venderse. Monsanto tiene la opción de suministrar información científica o datos, o ambos, para apoyar esas aprobaciones gubernamentales." Este requisito se refiere especialmente a las reglamentaciones en materia de seguiridad biológica e inocuidad de los alimentos y es lógico para los intereses de ambas partes interesadas. El CINVESTAV recibió la aprobación con respecto a la seguridad biológica para la producción de la Alpha transgénica. De acuerdo con la legislación mexicana en vigor, la papa no necesita una aprobación relativa a la inocuidad de los alimentos. Sin embargo, el CINVESTAV instará a que el Gobierno mexicano tome una decisión para poder forzar la adopción de legislación al respecto.
El CINVESTAV invirtió en los salarios y la infraestructura y puso a su mejor personal en el programa. Aunque el gen y la planta transgénica no estuvieran protegidos en México y, por tanto, pudieran ser usados por aquél de algún modo, la capacitación y la transferencia directa significan un ahorro de tiempo y de dinero a la hora de desarrollar papas transgénicas. El programa incluye muchos beneficios para el instituto. El conocimiento general acerca de la transformación de la planta, la virología, la seguridad biológica y los ensayos de campo probablemente le sean útiles para otros programas y cultivos. De acuerdo con el CINVESTAV, ahora dispone de la capacidad de desarrollar productos y de trabajar junto con varias instituciones.

El sector de la papa en México
En 1992 México produjo cerca de 1,2 millones de toneladas de papas en unas 72.000 hectáreas. De esta producción, el 80 por ciento se destinaba al mercado nacional urbano de la papa fresca, el 13 por ciento a semillas de papa y el 7 por ciento a la industria transformadora. Tanto las importaciones como las exportaciones de papa son insignificantes y desde 1991 está prohibida la importación de papas de semilla. Dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), la producción interna de papas de semilla y frescas está protegida hasta el año 2004.
El sector de la papa en México es heterogéneo pero, en grandes líneas, puede dividirse en dos grupos. Uno, los productores que cultivan las llamadas variedades ‘blancas’, de las cuales la Alpha es la más difundida y de lejos. Este grupo incluye a los agricultores más importantes, con más superficie cultivada, que se encuentran principalmente en el norte y el centro del país. En el Estado de Sinaloa, por ejemplo, 9 productores controlan el 67 por ciento de la superficie plantada con papa (con una media de 500 ha) mientras que los 5 productores más grandes controlan el 96 por ciento. La mayoría de los miembros de este grupo tienen acceso al riego, lo que les posibilita rendimientos medios de 21 toneladas por ha (1980-1990). El riego también permite la producción de papa durante todo el año, lo que hace que se puedan anticipar los precios más elevados del mercado. Algunos productores tienen acceso a instalaciones de almacenamiento refrigeradas para su cosecha.
El segundo grupo se concentra en las variedades ‘de color’ como Rosita, Norteña, Monserrat y Mexicana. Se compone fundamentalmente de agricultores en pequeña escala, concentrados en la parte central del país. Su producción depende de las precipitaciones naturales, lo que restringe el período de cultivo y suele ocasionar precios bajos y fluctuantes en el mercado. Su rendimiento promedio es de 10 toneladas por hectárea.
Tanto las variedades blancas como las de color reciben gran cantidad de fertilizantes, insecticidas, fungicidas y nematocidas. Los costos de los productos agroquímicos representan entre el 25 y el 30 por ciento de los costos totales de producción. Lo elevado de estos últimos exige una gran inversión, la que obliga a muchos pequeños productores a reducir su superficie plantada. Además, estas inversiones incluyen un importante riesgo financiero dada la incertidumbre de los precios del mercado. El costo de producción por hectárea de la variedad Alpha equivale a cerca de una vez y media a dos de aquel de las variedades de color. Un estudio extensivo del ORSTOM y del Colegio de Postgraduados sobre el cultivo de la papa en la zona central de México da detalles acerca de las diferentes estrategias adoptadas por los agricultores para reducir el nivel de inversión y los riesgos asociados. Por ejemplo, en los estados de Puebla y Veracruz, aproximadamente el 25 por ciento de los pequeños productores cultivan sus papas compartiendo la tierra con otros cultivos, lo que les permite tener más acceso al capital de producción y dividir los riesgos.
Otra estrategia es reducir los costos de las semillas, que pueden ascender al 40 por ciento de los de producción. La manera más barata de obtener semillas para la próxima temporada es ahorrar una parte del rendimiento del año anterior. Esta práctica está muy enxtendida entre los pequeños agricultores. Sin embargo, el ahorrar semillas implica el riesgo de la degeneración de la variedad, la acumulación de enfermedades (especialmente virus) y de pérdida de la calidad debido a las malas instalaciones de almacenamiento. Se sabe que sobre todo la Alpha sufre de estos problemas lo que fuerza a los productores a comprar nuevas papas de semilla cada año o, al menos, cada pocos años. Las mejores semillas se traen de los productores especializados del norte de México pero una alternativa bien conocida es comprar papas en el mercado de consumo y usarlas como semilla. La situación financiera de cada agricultor es un factor importante a la hora de decidir qué tipo de semilla usará.

El uso de la resistencia a los virus
La producción de papa en México se ve pues restringida, primero, por un mercado inestable al final de la temporada de cultivo, la necesidad de grandes inversiones y la escasez de instalaciones de almacenamiento para las papas de semilla. Siguen, en orden de importancia, las enfermedades y las plagas. La enfermedad más importante causada por un hongo es la Phytophtora infestans, cuyo carácter epidémico puede reducir drásticamente los rendimientos en un breve lapso de tiempo. La escasa rotación de cultivos contribuye a agravar el efecto de las enfermedades y plagas, las que incluyen también otra enfermedad causada por un hongo, la Rhizoctonia solani, al igual que las provocadas por nemátodos y virus. No obstante, cuando el CINVESTAV comenzó el proyecto en 1990, la resistencia a los VXP/VYP era la única tecnología disponible en ese momento.
Dado que las papas se reproducen vegetativamente, las infecciones virales pueden transmitirse fácilmente a la generación siguiente y, en consecuencia, tienen tendencia a aumentar en los años subsiguientes. Los principales virus de la papa pueden transmitirse de una planta a otra mecánicamente o por áfidos. Por ende, las infecciones virales sólo pueden controlarse haciendo lo propio con los áfidos y renovando el cultivo infectado con papas de semilla sin virus.
Aunque las papas resistentes a los virus VXP y VYP no sirvan para solucionar los problemas de los pequeños agricultores en México ni siquiera las enfermedades más importantes, podrían permitir a los cultivadores de papa evitar renovar su material de siembra, dado que las infecciones virales por VXP/VYP ya no se acumularían en sus cultivos. Esto podría disminuir los elevados costos de inversión, de los cuales una parte importante corresponde a la compra de semillas.

Para que los pequeños agricultores puedan obtener este beneficio potencial, el programa se enfrenta al problema de cómo llegar hasta ellos. Hasta ahora sólo han sido los agricultores en gran escala los que han expresado su interés por las papas resistentes a los VXP/VYP. Llegar hasta los de pequeña escala es difícil porque no suelen comprar sus papas de semilla en el mercado correspondiente.
Horsch de Monsanto espera que "el beneficio menor de la resistencia a los virus se convierta en catalizador para dar mayor valor al material de plantación no infectado para los agricultores pobres en México" mediante "el desarrollo de una infraestructura para el suministro de semillas certificadas no infectadas del mejor germoplasma con rasgos mejorados." De hecho, cabe esperar que una renovación periódica de las papas de semilla por parte de los pequeños agricultores contribuya a mayores rendimientos de mejor calidad, que irían más allá que el simple beneficio de la protección contra los virus VXP/VYP. Pero esta renovación periódica incluiría un aumento vertiginoso de los costos de las semillas para el pequeño agricultor. Como dijimos antes, en la situación actual, son las grandes inversiones y el elevado riesgo debido a los precios fluctuantes del mercado los que constituyen las principales limitaciones para la producción de papa en pequeña escala en México. Dado que la introducción de la papa transgénica no resolverá estos problemas financieros, es poco probable que la resistencia a los virus VXP/VYP sea una característica lo suficientemente interesante como para convencer a los pequeños agricultores de renovar sus papas de semilla periódicamente o, incluso, para que inviertan una vez en las propias semillas de papas transgénicas.
El programa es consciente del problema y, por lo tanto, está considerando estrategias alternativas para poner a disposición de los pequeños agricultores la papa transgénica. Según Anatole Krattiger del ISAAA, se están considerando varios planes en colaboración con el CINVESTAV, el INIFAP, las ONG y las pequeñas comunidades agrícolas. Por ejemplo, se piensa en cobrar una prima para la Alpha que se usaría para reducir el precio de las papas de semilla de la Rosita, destinadas a los pequeños agricultores, o para conceder crédito a los agricultores interesados. Sin embargo, el programa podría esperar a que se dispusiera de una estrategia de distribución para la variedad Rosita transgénica o, incluso, a que se incorporaran en una variedad características complementarias, como la resistencia al virus del enrollamiento de la hoja (PLRV) (véase el texto a continuación).
Entre tanto la variedad de papa transgénica podría llegar a los pequeños agricultores gracias a un efecto "de goteo". La nueva variedad transgénica parece incluir beneficios para los productores (en gran escala) de semillas de papa, ya que la resistencia a los virus VXP/VYP podría resultar en menores costos de producción de papas de semilla certificadas y sin virus. Sus principales clientes, los grandes cultivadores mexicanos de papa, ya expresaron también su interés en la variedad transgénica Alpha. Por lo tanto, si aumenta la proporción de papa transgénica en el futuro, será cada vez mayor la probabilidad de que las papas que compren los pequeños agricultores en el mercado, las destinadas al consumo, para usarlas como semilla también sean las transgénicas.

Cálculo de los beneficios
El programa incluye beneficios para Monsanto, especialmente dado que tuvo gastos nominales. Sin embargo, parece que el programa reviste particular interés para el CINVESTAV, el que, en un período relativamente corto, ha tenido la posibilidad de capacitar a sus científicos en todo el proceso, desde la construcción del vector hasta la evaluación de los ensayos de campo. El esfuerzo de este instituto por incorporar la resistencia a los VXP/VYP en las variedades de papas de México puede considerarse como parte de una inversión a largo plazo en la adquisición de conocimientos generales y experiencia acerca de la ingeniería genética de la papa, la que puede aplicarse también a otros cultivos y tecnologías afines.
Los beneficios de las características particulares para el grupo de beneficiarios explícitamente mencionado, los pequeños cultivadores mexicanos, son probablemente muy limitados aunque la situación podría cambiar en el futuro puesto que en ese instituto han surgido nuevas ideas para continuar con la ingeniería genética. Recientemente el CINVESTAV firmó un acuerdo con Monsanto para donar tecnología que permite adquirir resistencia al PLRV. Se pretende incorporar este rasgo a las variedades de papa resistentes a los VXP/VYP. Sin embargo, aún no se dispone de los resultados de los ensayos relativos a la eficacia de este nuevo tipo de gen de resistencia al PLRV en las variedades de papa. Otro objetivo futuro podría ser la resistencia a la Phytophthora, cuya importancia ya se ha subrayado. Esto será probablemente más difícil de obtener porque este rasgo es posiblemente multigénico y más complicado de entender. Más aún, el hongo causante es bastante variable. En los Países Bajos Mogen y en Estados Unidos la Universidad de Cornell y la Universidad Purdue poseen un gen que expresa resistencia a la Phytophthora en la papa que no está protegida en México. Hasta ahora, sin embargo, no han tenido éxito los ensayos de campo realizados. En el mejor de los casos, tomará unos pocos años antes de que la biotecnología pueda ofrecer una solución.
El último objetivo para el CINVESTAV es combinar los diversos rasgos de resistencias en una única variedad.

¿Tienen futuro las donaciones de genes?
Esta donación de genes de empresas privadas del hemisferio norte a institutos públicos del hemisferio sur no es única, puesto que el ISAAA ha intervenido como mediador en varias de ellas. Si este programa demuestra que otros podrían incluir ventajas tanto para los donantes como para los beneficiarios y, dependiendo del rasgo, podrían beneficiar además a los pequeños agricultores de los países en desarrollo, ¿cabe esperar el surgimiento de un nuevo modelo de transferencia de tecnología? Son varios factores los que probablemente determinen estas colaboraciones de tipo privado-público en materia de biotecnología: No cabe duda de que los nuevos proyectos de cooperación privada y pública seguirán el modelo del programa CINVESTAV-Monsanto. Cabe esperar, sin embargo, que el carácter de estas colaboraciones cambie lentamente. Debido a los intereses tanto de las organizaciones como de los grupos beneficiarios, es probable que el contenido de estas cooperaciones aumente moderadamente en lo que hace a su importancia y a su valor económico. Pero, junto con un valor creciente de estas donaciones de genes, la empresa donante deseará participar en los beneficios. En consecuencia, puede que los acuerdos sean menos altruistas y que haya una evolución gradual hacia acuerdos comerciales entre empresas privadas del Norte e interlocutores del Sur, que correspondan cada vez más a los principios del mercado.
Peter Commandeur
Editor del Monitor de Biotecnología y Desarrollo

Fuentes
Rafael Rivera Bustamante (1995), "An Example of Transfer of Proprietary Technology for the Private Sector to a Developing Country". In: S. W. Altman y K. N. Watanabe, Plant Biotechnology Transfer to Developing Countries. Austin, Texas, EE UU: R.G. Landes Company, págs. 159-168.

Anne Biarnès, Jean-Philippe Colin y María de Jesús Santiago Cruz (eds.) (1995), Agroeconomía de la Papa en México, México: ORSTOM/Colegio de Postgraduados.

Comunicados de prensa de Monsanto/CINVESTAV/NatureMark, noviembre de 1995.

Comuincaciones personales con Víctor Villalobos y Luis Herrera Estrella (CINVESTAV Irapauto); José Luis Solleiro (Centro de Innovación Tecnológica de la UNAM; México); Anatole Krattinger (ISAAA) y Rob Horsch (Monsanto).

Los artículos publicados en el Monitor de Biotecnología y Desarrollo no están protegidos por el derecho de autor. Puede traducirse o reproducirse parte de los mismos sin autorización previa (excepto aquellas tomadas de otras fuentes), haciendo mención de su origen.

 


Volver al comienzo
Página de presentación del Monitor
Indice de este tema
Cómo ponerse en contacto con nosotros

Indice de este ejemplar